El Gobierno de Kenia admitió errores en la gestión de la crisis subsiguiente al atentado cometido el pasado día 2 por el grupo yihadista Al Shabab en la Universidad de Garissa, en el que murieron 148 personas.
¿Hicimos algo mal en Garissa? Sí, afirmó en declaraciones a los periodistas el portavoz gubernamental, Manoah Esipisu, quien intentó justificar la tardía respuesta militar al ataque.
Las fuerzas especiales, que viajaron primero en avión y luego en camionetas, llegaron 12 horas después del atentado.









