El papa Francisco y los gobiernos de varios países de América Latina y España se solidarizaron con Chile por el devastador incendio aún activo que ha destruido vidas y viviendas en Valparaíso, y ofrecieron su ayuda para los damnificados. El pontífice expresó su cercanía espiritual a los afectados y dio su bendición a todos los fallecidos en este grave desastre que, según informaciones oficiales, ha costado la vida al menos a 13 personas.
El Gobierno chileno destinará de forma inmediata un millón de dólares aproximadamente a Valparaíso, para paliar las primeras necesidades de la emergencia, según anunció el ministro portavoz, Álvaro Elizalde.
El incendio, que ha destruido más de 2,000 viviendas, se inició el sábado en un sector forestal y se extendió a áreas pobladas. Las autoridades descartan por ahora que haya sido intencional.









