Las autoridades de Israel sopesan una intensificación de su campaña militar en Gaza a raíz de la supuesta captura de un soldado israelí por milicias palestinas durante un alto el fuego humanitario, que ambas partes se acusan de haber violado.
El gabinete de seguridad israelí se reunió ayer en Tel Aviv para analizar las repercusiones de la caída en manos enemigas del soldado, entre ellas, si redefine la operación y se incluyen nuevos objetivos, o si por el contrario se entiende como una consecuencia inevitable del conflicto armado y sigue adelante la misión centrada en destruir la capacidad ofensiva de Hamás y sus túneles.
Tropas israelíes fueron atacadas una hora después de la entrada en vigor del alto el fuego humanitario de 72 horas.









