- hay 3,853 heridos, algunos requieren atención médica urgente, según la OMS.
La ONU instó a las autoridades locales y a las organizaciones internacionales a entregar con más rapidez la ayuda que aún no ha llegado a miles de afectados por el tifón Haiyan en la región central de Filipinas.
La secretaria general adjunta de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, Valerie Amos, que el miércoles visitó las áreas arrasadas en Tacloban, en la isla de Leyte, expresó su frustración porque gran parte de los suministros se encuentran estancados en Manila. Sin embargo, Naciones Unidas no ha culpado no ha culpado a nadie.
Mientras, el Gobierno filipino se defendió de las críticas recibidas por la lentitud con la que está haciendo llegar la ayuda humanitaria a las víctimas del tifón Haiyan y, tras reconocer que se ha visto superado por el desastre, garantizó la llegada masiva de suministros en las próximas horas.
Lo importante es que estos trabajos de rescate están organizados y poco a poco estamos consiguiendo enviar la ayuda a nuestra gente, dijo el secretario del Interior, Manuel Mar Roxas, a Radyo Inquirer.
A esto se suma, la inseguridad, pese a que el Gobierno filipino afirmó tener controlada la situación en Tacloban, al ponerse el sol comienzan a oírse los disparos de pandillas que saquean casas y tiendas en busca de comida, agua y otros bienes. Tras el paso del tifón, el Gobierno impuso el pasado lunes el toque de queda, desde las 8 de la noche hasta las 5 de la mañana, y ha reforzado la seguridad con 2,000.
Por otro lado, ayer los empleados municipales de Tacloban colocaron frente al ayuntamiento decenas de cadáveres anónimos en bolsas negras de plástico para luego enterrarlos en seis fosas comunes.









