Las autoridades libanesas condenaron el doble atentado perpetrado junto a la Embajada de Irán en Beirut, que causó al menos 23 muertos, y llamaron a la calma y a la unidad para evitar los intentos de desestabilizar el país.
El primer ministro designado, Tamam Salam, calificó lo sucedido de acto terrorista enmarcado en la serie de crímenes que afecta a todas las regiones libanesas.









