Con la llegada del frío, el Vaticano ha puesto a la venta décimos para la lotería papal, un sorteo de algunos de los regalos que el papa ha recibido en el último año y cuyos beneficios serán destinados a ayudar a los más necesitados.
Esta rifa, llamada Lotería de beneficencia para las obras de caridad del Santo Padre y estrenada este año, busca reunir fondos para ayudar a las personas sin hogar, a los desprotegidos que en la época de invierno sufren con mayor crudeza las consecuencias de las bajas temperaturas.
Además de ayudar a los más pobres con la compra del boleto, el participante que se alce con el primer premio recibirá un Fiat Panda todoterreno de color blanco que, como el resto de objetos que se sortean, fue un regalo recibido por el pontífice en los últimos 12 meses.
Según las bases del concurso, los siguientes tres afortunados recibirán una bicicleta cada uno, una azul celeste, otra naranja y otra gris. El resto de galardonados se llevarán tándem, una cámara de video digital de alta definición, relojes, una cafetera, marcos de plata, estilográficas, carteras, accesorios para teléfonos inteligentes o un sombrero blanco, modelo Panamá, de la firma ecuatoriana Homero Ortega.









