El copiloto de Germanwings, sospechoso de haber estrellado de forma deliberada el avión en los Alpes franceses, buscó en internet hasta la víspera de la tragedia información para suicidarse y también sobre los mecanismos de seguridad de las puertas de las cabinas.
Nuevas informaciones difundidas por la fiscalía de Düsseldorf, la ciudad de destino del vuelo 4U9525 que partió de Barcelona con 150 personas a bordo, refuerzan las sospechas de que Andreas Lubitz, el copiloto del avión, actuó premeditadamente e incluso planificó su suicidio.
Desde el 16 de marzo y hasta el día anterior a la tragedia había estado buscando en internet modos de suicidio y cómo llevarlo a cabo, de acuerdo con el material hallado en una tableta incautada por esa fiscalía en uno de los domicilios de Lubitz.
Según este organismo, el nombre del usuario, la correspondencia personal y el historial de búsqueda permiten deducir que la tableta fue usada en ese periodo de tiempo por el copiloto.
En ese historial, que no había sido borrado, se ha comprobado que durante varios minutos y al menos en uno de esos días se realizaron búsquedas sobre el funcionamiento y los sistemas de seguridad de las puertas de las cabinas de vuelo.









