Floribeth Mora, la costarricense cuya recuperación de un aneurisma cerebral fue calificada de milagro por la Iglesia católica, que lo atribuyó a Juan Pablo II, consideró en Roma que su tarea es mostrar la existencia de Dios.
Mora, quien explicó a la prensa su experiencia en la capital italiana, donde asistirá hoy a la canonización del papa polaco, dijo que ese es su cometido, que piensa llevar a todos los confines del mundo.
No sé por qué Dios me eligió a mí entre tantas personas, no sé por qué Juan Pablo II me curó, pero le estoy muy agradecida y ahora mi cometido es llevar a todos los confines del mundo mi testimonio de vida para mostrar al mundo la existencia de Dios, dijo Mora a Efe.
Mora fue sanada, cuenta, de una lesión cerebral incurable por intervención del papa Juan Pablo II, un suceso certificado como milagro por el Vaticano y definitivo en los trámites de la canonización de este papa polaco.
En su visita a la capital italiana, Mora llegó acompañada de su marido, Edwin Arce, y de dos de sus cinco hijos, Edwin y Keynner. También del perito médico Mariano Ramírez, encargado de certificar la veracidad del milagro y que reconoce que no hay explicación científica.









