Los observadores del cielo en América se deleitaron la madrugada de ayer con un eclipse lunar total, al menos quienes tuvieron la fortuna de no ser obstaculizados por las nubes.
La Luna fue eclipsada por la sombra de la Tierra durante aproximadamente cinco horas y media a partir de alrededor de la 1 a.m., tiempo del este de Estados Unidos. La fase total del eclipse duró solo 78 minutos.
Para algunos, la Luna lucía de color entre rojo y anaranjado opacos debido a las puestas y salidas del sol en la Tierra, por lo cual se le llama Luna de sangre. Es el primero de cuatro eclipses de este año.









