Un contundente mentís de la presidenta y aspirante a la reelección Dilma Rousseff, ante una seria acusación de la revista Veja, y la convicción del socialdemócrata Aécio Neves de que Brasil apoyará el cambio que ofrece pusieron fin a la campaña televisiva para los comicios de mañana.
Los últimos espacios gratuitos de ambos candidatos en televisión fueron antecedidos por una edición que Veja lanzó a la calle ayer, un día antes de lo habitual, con impactantes fotos de Rousseff y de su antecesor, Luiz Inácio Lula da Silva, en su portada, bajo el título Ellos sabían de todo.
Aludió así a un escándalo de corruptelas en la estatal Petrobras y aseguró, aunque sin mencionar fuente alguna, que el cambista Alberto Yousseff, preso por esas corruptelas, habría reconocido ante la policía que la presidenta y su mentor estaban al tanto de esas corruptelas.
El espacio de Neves comenzó también con una suerte de desmentido indirecto, pero a las firmas Datafolha e Ibope, que en encuestas publicadas este jueves mostraron a Rousseff por primera vez con una clara ventaja sobre el opositor y ya no en el empate técnico en que se mantenían.
El viernes fue el último debate.









