@DiaaDiaPa
Los jóvenes que aprenden artes marciales en un centro al norte de Detroit (EE.UU.) no son considerados estudiantes. Los instructores utilizan una palabra diferente: héroes.
Esto es porque las técnicas que aprenderán esos niños no se emplearán para derribar a un oponente en el gimnasio, sino contra las enfermedades mortales que arrasan sus jóvenes cuerpos y amenazan sus vidas.
El programa Kids Kicking Cancer (Niños Pateando al Cáncer), con sede en Southfield, en Michigan, enseña a emplear técnicas de respiración y relajación propias de las artes marciales para gestionar el estrés, ansiedad y dolor derivados de sus patologías y tratamientos médicos.
La iniciativa partió de Elimelech Goldberg, un rabino y cinturón de primer Dan en Choi Kwang Do. Conocido entre los niños como Rabino G, Goldberg dijo que comenzó Kids Kicking Cancer inspirado por la memoria de su hija Sara, a la que se le diagnosticó leucemia justo después de su primer cumpleaños y sucumbió a la enfermedad poco más de año después.
Mi hija, de 2 años, contribuyó de forma importante a este planeta porque aportó su luz. Y ahora me siento honrado de poder ayudar a esparcir esa luz al resto del mundo, indicó Goldberg antes de dar una clase a 16 adolescentes y preadolescentes aquejados de cáncer, anemia falciforme y otras enfermedades.
Uno de los niños de la clase de pequeños héroes, como Goldberg les llama, es Jayson Harris, un niño de 9 años de Detroit cuyo cáncer está en remisión.
Estar en clase es como una segunda familia para mí, dijo Jayson poco antes de ocupar su puesto sobre el tatami y golpear una tablilla.









