El papa Francisco explicó que la visión endulzada y de cuento que se tiene de la Navidad no es la que aparece en el Evangelio, durante la celebración del rezo del ángelus en la Plaza de San Pedro.
Un mensaje en el que también denunció la persecución de los cristianos en varias partes del mundo.
Después, Francisco explicó que ayer se celebra san Esteban, que fue el primer mártir de la Iglesia, y recordó su martirio lapidado y cómo perdonó a sus agresores en el momento de su muerte. El pontífice argentino explicó que la fiesta de san Esteban está en plena sintonía con el profundo significado de la Navidad, ya que en el martirio a la violencia ha ganado el amor.
Bergoglio aseveró que en la liturgia se lee el sentido auténtico de la encarnación, vinculando el Belén al Calvario y recordando que la salvación divina implica la lucha al pecado y que pasa a través de la cruz.
Al respecto, Francisco pidió rezar por los cristianos que sufren discriminación por testimoniar a Cristo y el Evangelio. El papa terminó su alocución pidiendo que esta Navidad suscite un generoso compromiso de amor y que en el interior de las familias y de las varias comunidades se viva este clima de fraternidad y de entendimiento.









