Los adolescentes que beben en grandes cantidades parecen tener importantes anomalías en el desarrollo del cerebro, según un nuevo estudio realizado por un grupo de investigadores de la Universidad de California, San Diego, y el Instituto de Investigación de Stanford, en Estados Unidos.
El exceso de consumo de alcohol entre los adolescentes también podría estar vinculado con una mutación genética vinculada con la impulsividad, de acuerdo con otro nuevo estudio.
Determinaron que los adolescentes que beben mucho tienen un deterioro acelerado en la materia gris e incrementos más pequeños en la materia blanca del cerebro. Los hallazgos pueden ayudar a explicar por qué los adolescentes que beben mucho muestran un declive en su desempeño escolar.









