La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció que los gobiernos de los países afectados por la epidemia del ébola pueden verse obligados a imponer restricciones a la circulación de personas o con relación a reuniones o eventos públicos.
Así lo dijo la directora general de la organización, Margaret Chan, quien precisó que tales decisiones dependerán de la situación epidemiológica en cada lugar.
Chan se encuentra en Guinea Conakry, donde acaba de lanzar, junto a los presidentes de Guinea Conakry, Liberia, Sierra Leona y Costa de Marfil, un plan de respuesta internacional para detener la propagación de esta letal enfermedad, que ha causado 729 muertos desde que empezó el actual brote.
Chan dijo que se necesita urgentemente un mapa exacto y detallado del actual brote de ébola, una enfermedad hemorrágica con una altísima tasa de mortalidad.









