- La declaración de la Unesco ubica a Israel como puente entre culturas antiguas.
La agencia cultural de Naciones Unidas proclamó Patrimonio Mundial una red de cuevas artificiales de más de 20 siglos de antigüedad en las afueras de Jerusalén.
La Unesco agregó las cuevas de Beit Guvrin-Maresha, conocidas como la ciudad debajo de una ciudad, a la prestigiosa lista de sitios que son patrimonio mundial durante su reunión anual en Catar el domingo.
El anuncio del Comité de Patrimonio Mundial se produjo solo dos días después de que la Unesco declara el pueblo palestino de Battir como sitio de patrimonio mundial en peligro, suscitando esperanzas entre sus residentes que esto proteja su comunidad, pese a una barrera de separación erigida por Israel en Cisjordania.
Las intrincadas cuevas de Beit Guvrin-Maresha han sido utilizadas durante miles de años como canteras, cementerios, depósitos, refugios y palomares. Se componen de cámaras para distintas funciones y están situadas debajo de los antiguos pueblos vecinos de Maresha y Beit Guvrin.
Israel tiene ahora ocho sitios considerados patrimonio mundial, incluyendo Masada, la ciudad antigua de Acre y el santuario bahaí en Haifa.
Solamente las naciones que han firmado la convención sobre Patrimonio Mundial, comprometiéndose a proteger su patrimonio natural y cultural, pueden postular un sitio, que debe tener un valor universal sobresaliente.
Battir, situada justo al sur de Jerusalén en Cisjordania, fue escogida por el comité de la Unesco, después de que los palestinos la postularon. El afamado valle es conocido por sus antiguas terrazas de cultivos y un sistema de irrigación que data de la época romana.
Al incluir Battir, el viernes, Unesco dijo que el pueblo enfrenta un daño irreversible y cita el comienzo de la construcción de un muro de separación que podría aislar a los agricultores de campos que han cultivado durante siglos''.









