La Casa Blanca aseguró que el Tribunal Supremo de EE.UU. pone en riesgo la salud de las mujeres con su decisión de eximir a las empresas con objeciones religiosas respecto al uso de anticonceptivos de la obligación de sufragar su compra a sus empleados dentro del seguro médico.
La decisión de hoy (ayer) pone en riesgo la salud de las mujeres que están empleadas por estas compañías. Como millones de mujeres saben por su experiencia, los anticonceptivos son vitales a menudo para su propia salud y su bienestar, dijo el portavoz de la Casa Blanca, Josh Earnest, en su conferencia de prensa diaria.
La reforma sanitaria, promulgada en 2010 y considerada el logro legislativo mayor del presidente Barack Obama, estipula que casi todas las empresas con más de cincuenta empleados incluyan en sus seguros de salud el subsidio de los anticonceptivos.
La decisión del Supremo, adoptada por cinco votos a favor y 40 en contra, supone la primera vez que el alto tribunal dictamina que las empresas con ánimo de lucro pueden tener puntos de vista religiosos bajo la ley federal. La decisión del Supremo supone un revés para la Casa Blanca.









