La mujer desfigurada por un chimpancé que la atacó en 2009 pidió a los legisladores estatales que le permitan demandar al estado para poder pagar sus cuentas médicas y tener tener la oportunidad de llevar una vida cómoda.
El estado sabía lo que sucedía y no me protegió, dijo Charla Nash en una audiencia pública. Posteriormente fue conducida a su asiento por su hija Briana, quien le dio de comer una banana con una cuchara.
El abogado de Nash, Charles Willinger, alega que la agencia ambiental del estado incumplió lamentablemente su misión de garantizar la seguridad de la gente, en particular la de Nash, al no apresar al chimpancé de 200 libras cuando tuvo la oportunidad. Esa inacción provocó daños irreparables a la vida de Nash, aseguró. El chimpancé, llamado Travis, atacó a Nash el 16 de febrero de 2009 cuando fue a la casa de su dueña en Stamford.
La comisión estudia un proyecto de ley para derogar la decisión del comisionado estatal de reclamos, J. Paul Vance Jr., quien denegó el pedido de Nash para demandar al estado. Los abogados de Nash solicitan $150 millones, pero Willinger dijo que estaría dispuesta a aceptar una suma menor.









