El Gobierno italiano ha decidido que el funeral de Estado por los 364 inmigrantes muertos en el naufragio frente a las costas de Lampedusa se celebre hoy en el puerto turístico de Agrigento (Sicilia), pero la elección del lugar y la ausencia de los ataúdes ha levantado la polémica en el país.
El primero en protestar por cómo se han organizado los funerales de Estado por los inmigrantes fallecidos ha sido el mismo alcalde de Agrigento, Marco Zambuto, quien aseguró que se tratará únicamente de un desfile de políticos.
Se esperaba un funeral en Lampedusa con féretros y los familiares de los inmigrantes fallecidos, pero se decidió que se haría en Agrigente y sin ataúdes, pues la mayoría habían sido enterrados en otra ceremonia.









