- En las operaciones realizadas en Maré y otras favelas, la policía arrestó a 94 traficantes.
Al rayar el alba, 1,200 policías militarizados brasileños, liderados por el Batallón de Operaciones Especiales (Bope) y con el apoyo de 21 blindados de la Marina, ocuparon ayer el complejo de favelas de Maré, último gran bastión del narcotráfico en Río de Janeiro, sin hallar resistencia.
Pocos minutos después de las 5:00 de la madrugada, hora local, la primera hilera de blindados, operados por 250 fusileros navales, se introdujo en las calles de las favelas de Maré frente a la curiosidad de los vecinos y la inacción de los narcotraficantes, que se cree que en los últimos días habían abandonado la barriada.
Al contrario que la mayoría de las favelas de Río, casi toda la extensión de Maré se ubica en un terreno plano, con calles rectas, anchas y sin cuestas, lo que facilitó el avance de los blindados, que en pocos minutos controlaron la zona.
Sin rastro de los miembros de las bandas de narcotraficantes Comando Vermelho, Tercer Comando y las milicias paramilitares que hasta ayer se distribuían el control de las 15 favelas que integran Maré, los policías no tuvieron que disparar sus armas.
Después de terminar las operaciones, la policía izó una bandera de Brasil y otra de Río de Janeiro en una plaza en el centro de Maré, en una ceremonia que contó con la presencia espontánea de cientos de vecinos.









