El primer ministro paquistaní juró combatir a los autores de ataques terroristas, como el atentado masivo contra cristianos que festejaban la Pascua en la ciudad oriental de Lahore el día anterior y que dejó 72 muertos.
El ataque puso de manifiesto la capacidad de los milicianos para realizar grandes ataques, a pesar de meses de ofensiva del Gobierno en su contra, así como la posición precaria de la minoría cristiana en el país.
El atentado fue reivindicado por una facción de los talibanes que ha jurado lealtad al grupo Estado Islámico. Catorce de los muertos han sido identificados como cristianos y 44 como musulmanes. AP









