Israel destruirá la red de túneles que Hamás ha construido en la Franja de Gaza creada para lanzar ataques letales contra suelo israelí con o sin un alto el fuego, advirtió ayer el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.
Igualmente, los militares israelíes convocaron a otros 16,000 reservistas para su campaña contra los extremistas palestinos en ese territorio.
Netanyahu hizo su advertencia mientras los esfuerzos internacionales para poner fin al conflicto de 23 días parecían flaquear.
Según las autoridades sanitarias de la Franja de Gaza, los palestinos muertos, entre ellos civiles, superan los 1,422.
Esta cifra es mayor que el número de fallecidos en la última gran invasión israelí de la Franja de Gaza en enero de 2009, cuando -según grupos de derechos de los palestinos- al menos 1,410 personas murieron.
En los combates de este mes, han muerto por lo menos 59 israelíes, la mayoría de ellos soldados: también un número de muertos mucho mayor en comparación con la campaña de 2009.
Israel dice que ha demolido la mayor parte de los 32 túneles descubiertos hasta ahora y que la destrucción del resto le tomará unos días más.









