Protestas y arrestos volvieron a producirse el viernes por la noche en Ferguson (EE.UU.), en rechazo a la no imputación del policía blanco que mató al joven negro Michael Brown y en el marco de una campaña impulsada en las redes sociales para boicotear el Black Friday que se extendió a otras ciudades.
Tras la tranquilidad vivida el jueves, día de la celebración de Acción de Gracias, en la noche del viernes cientos de personas volvieron a manifestarse frente a la sede del Departamento de Policía de Ferguson y al menos 15 fueron arrestadas, según la información facilitada ayer por las autoridades locales.
El fallo judicial favorable al policía Darren Wilson provocó el lunes y el martes por la noche en Ferguson -de unos 20,000 habitantes, la mayoría de raza negra- unos disturbios que desembocaron en la detención de más de 120 personas y causaron cuantiosos destrozos en edificios y automóviles, que ardieron en llamas.









