Más de 80 integrantes de la Guardia Nacional de Estados Unidos vigilan desde el jueves el pequeño pueblo de Pahoa, en el estado de Hawai, amenazado por un río de lava del volcán Kilauea, informaron las autoridades locales.
El flujo de lava avanza lentamente desde junio pasado hacia Pahoa, de apenas 1.000 habitantes y situado en la Isla Grande de Hawai, y amenaza con destruir casas y cortar una carretera.
No obstante, actualmente la actividad en la parte delantera del flujo es muy lenta, explicó a los periodistas el director de la Defensa Civil del condado de Hawai, Darryl Oliveira.
Por ello, las autoridades no pueden predecir cuándo llegará la lava a Pahoa, pero por precaución se ha ordenado el desalojo de unas 20 familias y otras muchas están preparadas para dejar sus casas.









