- Se prevé que la instalación de la red esté terminada en 2018.
El majestuoso puente Golden Gate, con sus amplias vistas del Pacífico y la bahía de San Francisco, es desde hace décadas un destino de personas que quieren poner fin a su vida. Desde su inauguración en 1937, más de 1,400 personas han saltado, incluyendo la cifra récord de 46 suicidios el año pasado.
La mayoría de los que saltan sufren una muerte horrenda, con heridas internas, huesos quebrados y fracturas de cráneo.
Dana Barks apenas podía hablar o contener las lágrimas, después de conocer la decisión de las autoridades de San Francisco de aprobar un paquete de financiación de $76 millones para construir una barrera antisuicidios en el emblemático puente de San Francisco.
La junta del distrito encargada de gestionar el puente votó unánimemente a favor de financiar la implantación de una red antisuicidio de acero. El detonante para que se produjera esta histórica votación vino del miembro del directorio y ex director del distrito del puente John Moylan, cuyo nieto, Sean Moylan, saltó desde el Golden Gate a principios de este mes y murió.









