- La inflación alcanzó el límite en septiembre al llegar a un 6.5% anual.
La reelecta presidenta de Brasil Dilma Rousseff enfrenta entre sus mayores desafíos una economía estancada y un Congreso fragmentado.
La estrecha victoria del Partido de los Trabajadores sacó a relucir las divisiones en un país que se destacó en la última década por rescatar a millones de la pobreza y ampliar la clase media, pero que en los últimos cuatro años ha disminuido su crecimiento.
Rousseff derrotó el domingo a su adversario Aécio Neves, del Partido de la Social Democracia, al obtener 51.6% de los votos, o unos 3.5 millones sufragios de ventaja.
Analistas dijeron ayer que haber conseguido el triunfo más estrecho de las últimas décadas daña políticamente a Brasil en momentos en que busca reactivar su economía y controlar la inflación sin aumentar los impuestos.
Paulo Sotero, director del Instituto Brasil del Centro Internacional para Académicos Woodrow Wilson, dijo que el deterioro de la economía podría interferir en las promesas de Rousseff de ampliar la inclusión social y que reafirmó en su discurso de victoria.









