Equipos de rescate recuperaron más cadáveres después de que las intensas lluvias en el centro de Indonesia soltaran la tierra e hicieran colapsar una colina, lo que provocó un deslizamiento en el que murieron al menos 32 vecinos, con otros 76 aún desaparecidos bajo el lodo.
Unos 2,000 rescatistas, entre los que había soldados, policías y voluntarios, cavaban en el barro y los escombros de las casas derrumbadas, recibieron algo de alivio del cielo despejado tras días de intensas lluvias.









