- El Ejército ha desplegado decenas de hospitales de campaña en lugares estratégicos.
Los nicaragüenses amanecieron bajo una tensa calma tras la más fuerte actividad sísmica desde el devastador terremoto de 1972, que mató a unas 10,000 personas, y miles de habitantes de las distintas ciudades del país se han desplazado hacia balnearios en busca de refugio.
Tres sismos de magnitudes 6.2, 6.7 y 5.6 en la escala abierta de Richter sacudieron al país centroamericano entre el pasado jueves y el domingo.
Las autoridades mantienen el estado de alerta roja ante la posibilidad de que un sismo mayor ocurra en cualquier momento, mientras los servicio de autobuses y taxis son irregulares, muchos negocios permanecen cerrados y hay poca afluencia de personas en las calles de la capital, según constató Acan-Efe.
El gobierno del presidente sandinista, Daniel Ortega, ha recomendado a la población dormir en espacios abiertos y áreas verdes.









