La esposa de Kenji Goto, el rehén japonés decapitado por extremistas del grupo Estado Islámico (EI), expresó que estaba devastada pero orgullosa de su marido.
En un comunicado publicado a través de la fundación Rory Peck, con sede en Gran Bretaña, Rinko Jogo pidió privacidad para su familia mientras enfrenta la pérdida y agradeció a quienes les habían apoyado incondicionalmente.
Sigo estando muy orgullosa de mi marido, quien informó de la difícil situación de gente en zonas de conflicto como Irak, Somalia y Siria'', dijo.









