- de marzo, un juez les ordenó que desalojaran el lugar.
Unas 2,000 familias se han instalado en condiciones infrahumanas desde hace siete meses en una fábrica abandonada de Río de Janeiro, que se ha convertido en una favela insalubre, ante la imposibilidad de seguir con el pago de crecientes alquileres de sus viviendas en barriadas pobres vecinas.
La nueva favela, surgida a toda velocidad en un exiguo espacio de 12,000 metros cuadrados, no tiene agua potable ni alcantarillado.









