Reevalúen los métodos de crianza dentro de la dinámica familiar, buscando los posibles estímulos que llevan a sus hijos a actuar de esa manera.
Repasen las reglas y valores de la familia, expresando que esos comportamientos no son aceptables, recuerden no utilizar el castigo físico y menos gritar, porque posiblemente estarían reforzando la conducta. Recuerden que la comunicación de manera asertiva es la clave.
Sean modelos para el aprendizaje de habilidades sociales y la manera adecuada de interactuar con otras personas.





