El papa Francisco denunció a los proveedores de armamento e hizo un llamado el sábado por un urgente fin de la guerra civil en Siria mientras iniciaba su viaje de tres días a Medio Oriente con una emotiva reunión con refugiados de Siria e Irak que han huido a Jordania.
Francisco se desvió de sus declaraciones preparadas para realizar un fuerte exhorto a la paz durante su primer día en Jordania, orando para que Dios "convierta a aquellos que buscan la guerra, aquellos que fabrican y venden armas''.





