¡ Calor y más calor!, es lo que provoca el cancerbero Óscar MacFarlane cuando poco a poco se desprende de su vestimenta durante el entrenamiento, a tal punto de quedar casi como Dios lo trajo al mundo.
Es capaz de subir la temperatura y acelerar los latidos del corazón de las espectadoras que se deleitan y se inventan un mundo de fantasías.
MacFarlane, arquero de Río Abajo, hace valer el seudónimo del club en el que milita, Alto Voltaje, porque provoca hasta propuestas indecentes.





