El entrenador del Barcelona, Gerardo Martino, afirmó tras la derrota de su equipo ante el Real Madrid (2-1) en la final de la Copa del Rey, que el golpe recibido es muy duro porque las expectativas puestas en este encuentro eran muy altas y agregó que han pagado muy caras las dos acciones de contragolpe del rival.
Admitió que su equipo controló el juego y estuvo cerca del área del Real Madrid, pero creó muy pocas ocasiones y señaló que haber perdido una final les genera dolor y una sensación de deuda con la afición.





