Niña, niña, niña... En un evento de periodistas, a una de las candidatas de televisión pública se le olvidó la tela del vestido en su casa. Se presentó tan destapada que una de las bubis quedó casi al aire. Óigame, volvió loquito hasta al parejo con el que bailó. Ups.
En esa misma actividad, una que se puso pollera fue muy aplaudida. Nadie esperaba que ella, que se le ve cada semana en un programa de comedia, luciera el traje típico nacional. ¡Bien por ella! Pero, he aquí un consejo: ¡póngase bien los tembleques la próxima vez!





