Lorena Rojas ha tenido una vida difícil; después de que le fuera diagnosticado cáncer de mama en julio 2008, y de superarla, las noticias sobre su estado de salud no mejoraron.
En 2012 le informaron que el cáncer había hecho metástasis en los huesos. Ante este panorama, el sueño más grande de Rojas, convertirse en madre, parecía que se truncaba.
Embarazarse dejaba de ser una opción, porque sería algo que complicaría su enfermedad, por las hormonas. La única forma de volverse mamá era a través de la adopción.





