Se pegan como candelillas. De donde menos se lo espera cuando está estacionando su vehículo aparecen los denominados bien cuidaos, ofreciéndole una ubicación en donde puede colocar su auto durante el tiempo que se demore realizando sus diligencias, por este servicio usted podría verse en la obligación de pagar una tarifa que estas personas imponen.
Pero, ¿qué pasa cuando el conductor no requiere de los servicios de los bien cuidaos y se niega a pagar por el servicio de vigilancia?





