Ana Salazar sigue recordando el 25 de enero del 2012, cuando su esposo Francisco Salazar llegó al piso 21 del edificio PH White de la Avenida Balboa para instalar un calentador de agua, pero nunca regresó tras morir en una explosión.
Ella, junto a David Velásquez, otro de los afectados y el abogado Julián Medina, presentaron una audiencia preliminar en el Juzgado Primero del Circuito Penal para considerar y llamar al representante de la empresa a juicio, ya que consideran que hay elementos suficientes para que estas personas respondan.





