Se mojaron. Las familias que acudieron ayer al recién inaugurado rompeolas, que forma parte del proyecto de la Cinta Costera III, fueron sorprendidas por la lluvia que no permitió que las personas disfrutaran del lugar.
Muchos tuvieron que correr para no mojarse. Ante esto, Marcela Bernal, de 45 años, destacó que faltan sitios para refugiarse.





