El personal médico recomienda que las personas observen si el vendedor cuenta con agua potable y jabón, miren el estado de su cocina, utensilios o herramientas de trabajo y que los platos, vasos y cubiertos sean desechables.
Todo puesto de comida que no cumpla con estos parámetros se clausura y se le decomisan los alimentos que en su momento tenga. Las sanciones por este tipo de problemas oscilan entre los $500.00 y los $5,000.





