Se nos acaba el 2012. Este año tuvo sus buenas y sus malas para el mundo folclórico panameño. Empecemos por los momentos difíciles. Sin duda alguna la muerte de Catita de Panamá nos dejó una profunda tristeza.
Esta despedida representa el cierre de una época de gloria de la música típica. Ella simbolizó el adiós de una generación de mujeres que dieron forma a nuestra música.





