San Juan/EFE.
El cuerpo de Camacho se mantuvo conectado a varias máquinas artificiales desde que recibió un balazo en la mandíbula en un tiroteo el pasado martes hasta que el jueves de esa misma semana fue declarado cerebralmente muerto y hasta que ayer, a la 1:40 a.m. hora local, sufrió un paro cardiaco.
Ernesto Torres contó que le explicó el viernes a María Matías, madre del expúgil, que los órganos de su hijo no podrán ser donados debido al tiempo que se mantuvo conectado a las máquinas artificiales.





