El fin de semana hubo un gesto que me pareció un gran detalle y que es evidente que casi no se da en esta sociedad.
Un policía (subteniente), quien viajaba en un carro de reparto, repentinamente se bajó y detuvo el tráfico vehicular solo para que una adulta mayor, quien acababa de salir de la iglesia, cruzara la calle. Ohhh! fue mi expresión y es que, hacía mucho tiempo que no veía un gesto tan cortés de parte de alguien, pero sí, para mi sorpresa y la de ustedes, aún hay gente cortés, en peligro de extinción, pero hay.





