Se legalizaron. Víveres para alimentarse y sillas para sentarse llevaron cientos de extranjeros de distintos países para instalarse en los predios de la Arena Roberto Durán, desde muy tempranas horas.
Después de la espera, aseguraron que su esfuerzo valió la pena ya que lograron conseguir un cupo de entrada para la Jornada de legalización migratoria denominada Crisol de razas, que empezó ayer.





