Señor, que tus ojos estén abiertos de noche y de día sobre este hogar, es el hermoso mensaje que adornó durante 11 años la casa de la familia Marshall, pero ayer no los pudo proteger de la violencia que marcará sus vidas por siempre.
La triste historia se desarrolló en la barriada Punta del Este, Tocumen, cuando, sin ningún remordimiento, dos sujetos caminaron por la vereda fría y oscura, tocaron la puerta de los Marshall y cuando Arthur Marshall, de 18 años, abrió, lo acribillaron.





