Hoy es el Día Internacional del Tubista, acontecimiento que en Panamá se celebra desde hace siete años. No obstante, fue instituido desde 1979, hace 37 años.
A sus 20 años, Román Atencio es uno de esos jóvenes que ejecuta este instrumento de viento desde 2011. Primero empezó tocando trombón, luego se decidió por la tuba al sentirse atraído por los instrumentos de sonidos graves.
Él es residente en Sinaí, Samaria, sector 4, San Miguelito, y su anhelo es ser músico profesional y solista. En ese afán, pidió un préstamo y se compró una tuba de segunda en $4,000. Actualmente, trabaja para el Benemérito Cuerpo de Bomberos de la República de Panamá tocando tuba en la banda de la institución. Además, estudia en la Faculta de Bellas Artes de la Universidad de Panamá (UP), la licenciatura en Tuba.
De acuerdo con el maestro José Berdiales, tubista principal de la Orquesta Sinfónica Nacional de Panamá, profesor de Tuba y eufonio del Instituto Nacional de Música (Inam), Atencio puede ser uno de los 150 tubistas que hay en el país.
A su criterio, Panamá está iniciando una cultura musical con este noble instrumento, cuyo peso puede ser de 21 libras, dependiendo del tamaño. El costo varía según el modelo, marca y materiales, pero oscila entre $5,000 y $25mil.
El primer instrumento reconocido como tuba data del siglo XIX (1835) y fue creación de los fabricantes de instrumentos alemanes Wilhelm Wieprecht y Johann Gottfried Moritz.
En Panamá, profesionales como Faustino Sánchez (q.e.p.d.) y Juan Escobar, entre otros, han ayudado a engrandecer este instrumento.
Hoy en día, la magíster Ingrith Saavedra, los profesores Josué Vanegas, Jorge Ortega y Edgar Dutary y él forman a nuevos profesionales de la tuba junto con el Inam, Plan Juvenil y la Facultad de Bellas Artes de la UP.
Para Berdiales, "cuando el joven descubre las posibilidades musicales que tiene este instrumento (que son infinitas), aumenta su dedicación".
Por su experiencia, expresó que estudios han demostrado que la música puede ayudar a hacer a un niño más inteligente, desarrollar sus dones, ser más maduros y más seguros.
"Nunca es muy temprano para comenzar. Los niños son curiosos e imaginativos por naturaleza y muchos serán capaces de elegir la tuba o el eufonio muy rápido y desarrollar un amor por ella", recalcó.
Tubistas como Roberto Rudas dan fe de esto, pues lleva 20 años con este instrumento, arte que aprendió mientras estaba en el colegio Moisés Castillo Ocaña, La Chorrera, de la mano del maestro Dimas Rodríguez, hoy director de la banda Republicana y la del Servicio Nacional de Fronteras. Recuerda que en 1995 no había bajista en la escuela, él es trombonista, pero por su estatura le dijeron que tocara bajo. Así llega a la tuba, cuyo sonido lo considera como un colchón armónico.
Rudas forma parte de la Banda de Concierto de la Policía Nacional desde hace 14 años y semanalmente le dedica entre cinco y seis horas dependiendo de su horario.
Una experiencia similar vive su compañero Norman Sánchez, en los últimos tres años. Ambos son parte de tres tubistas que tiene la PN, entre sus 55 músicos.
Por otro lado, en el Servicio Nacional Aeronaval (Senan) hay otros tres profesionales de este instrumento.
Son ellos los agentes Meribeth Montero, Alexander Lezcano y Raúl Guevara, este último jefe de esta sección musical en la banda.
Guevara toca tuba desde los 12 años y fue miembro de la Banda Republicana.
"Es el instrumento que sostiene la armonía de una banda musical", sostiene Guevara, quien reconoce que al principio resulta un instrumento pesado, pero luego se convierte en parte de uno mismo.
En esta entidad, se utiliza la tuba sousafone y es de confección castrense.
Para conmemorar este día estudiantes y profesionales de la tuba, eufonio, trombón y percusión se unen hoy para conmemorar este día con un concierto de gala en el auditorio del Inam desde las 5:30 p.m.









