Mano de obra calificada es lo que demanda el mercado laboral panameño, sin embargo, los institutos profesionales y técnicos del país tienen talleres con equipos obsoletos, con poca o casi nada de tecnología.
Uno de esos planteles que afronta esta triste realidad es la Escuela de Artes y Oficios Melchor Lasso De La Vega, primer plantel educativo técnico del país.
Al menos esto es lo que señaló a día a día su director encargado, profesor Juvenal Ábrego.
"Los talleres tienen, como muchas escuelas, equipos obsoletos, la tecnología va a pasos agigantados y nosotros quisiéramos tener parte de esa tecnología".
Ante esta ausencia de modernos equipos, en el Artes y Oficios los estudiantes aprenden lo básico.
En precisión y tornería, la tecnología está desfasada, los tornos y las fresadoras que hay en los talleres del Artes y Oficios son básicos y desfasados. Nada es programado y no tienen que ver computadoras, expresó Ábrego.
En el taller de autotrónica hay equipos que no se han podido utilizar desde que llegaron, porque faltó el entrenamiento y el montaje por parte de las empresas que lo entregaron.
El único taller con tecnología es el de chapistería, pues el año pasado le donaron 75 mil dólares en equipo de alta tecnología.
A la falta de talleres modernos, se suma la indisciplina en el uso correcto del uniforme por 120 estudiantes. El titular del plantel indicó que están trabajando en este tema.
El profesor Enrique Bernal, subdirector Técnico Administrativo del Ministerio de Educación, expresó que hay que actualizar y meterles cariño a los talleres de los institutos profesionales y técnicos del país.
Destacó que están en la compra de los insumos y equipos para los talleres de las escuelas técnicas, lista que ya está en manos del viceministro de Educación, Carlos Staff.
En tanto Diógenes Sánchez, secretario general de la Asociación de Profesores de Panamá, lamentó que haya puras chatarras en los institutos técnicos.
Según Sánchez, es irónico que se esté invirtiendo millones en la construcción de un Instituto Técnico Superior, y los talleres de los institutos profesionales técnicos estén llenos de equipos anticuados.
El profesor Sánchez insiste que se le adjudique el 6% del producto interno bruto para el presupuesto en materia educativa, pues una escuela con materiales del siglo pasado dista con el desarrollo que hay en grandes países.









