Son historias contadas en paredes y que una vez fueron pintadas con el fervor y amor a la patria, que se está perdiendo entre la juventud. Así piensa Juan Batista, quien reside en una de las casas de la Avenida Estudiante cerca del Instituto Nacional (IN), quien vio desde su casa a los artistas pintar en el lugar.
Batista no es historiador, pero con sus casi 70 años sabe que cada pintura tiene un pedazo de patria, y describió con mucho cariño la de los estudiantes del Nido de Águilas cuando marcharon a colocar la bandera panameña en áreas del Canal. Allí mismo a un costado de este dibujo, está la triste invasión a Panamá por los Estados Unidos, que muestra que detrás de cada soldado había un estadounidense codicioso, dijo Batista.
Una de las pinturas más apreciadas por los estudiantes del IN, es la de los rostros de los líderes estudiantiles Ascanio Arosemena y la niña Rosa Elvira Landecho, quienes perdieron la vida en la revuelta del 9 de Enero de 1964 y que hoy les sirven de inspiración al momento de iniciar una lucha. También es importante para conocer el rostro de estos mártires de la historia. Según los moradores, hay pinturas que tienen más de 20 años, pero son retocadas para que no pierdan su color original.









