El colesterol es una grasa que usa el cuerpo para proteger los nervios, fabricar tejidos celulares y producir hormonas. El hígado fabrica colesterol (por eso a veces, aunque hagamos dieta, podemos tener el colesterol en sangre alto), pero también este se obtiene en forma directa de los alimentos que se comen. Existen dos clases principales de colesterol o de lipoproteínas que popularmente se conocen como colesterol malo (LDL- lipoproteína de baja densidad) y bueno (HDL- lipoproteína de alta densidad). El colesterol LDL se deposita en las arterias, aumentando, por tanto, los diferentes riesgos coronarios; mientras que el HDL elimina el colesterol de las arterias. Si los niveles de colesterol son demasiado altos, puede aumentar su probabilidad de padecer cardiopatía, accidente cerebrovascular y otros problemas.
El término médico para los niveles altos de colesterol en la sangre es trastorno lipídico o hiperlipidemias.
En la mayoría de las personas, los niveles de colesterol anormales son el resultado de un estilo de vida poco saludable, con una alimentación rica en grasa y alta en calorías, asociada a sobrepeso, consumo excesivo de alcohol, falta de ejercicio y llevar un estilo de vida inactivo (sedentario).
En una dieta sana, la ingesta total de grasas no debe representar al día más allá del 30% de las calorías totales ingeridas; pero de estas, solo el 10% deberá estar representado por grasas saturadas. Se diagnostica hipercolesterolemia (colesterol alto) cuando los niveles de colesterol total superan los 200 mg./dl.; o también cuando los niveles de LDL son superiores a 130 mg./dl. o los de HDL son inferiores a 35 mg./dl. en hombres y 40 mg./dl. en mujeres. Tener el colesterol alto, y no tomar acciones para poder bajarlo, significa que estamos en riesgo mayor de padecer enfermedades cardiovasculares o la arteriosclerosis.
Enfermedades como la diabetes, hipotiroidismo (una glándula tiroides hipoactiva), el síndrome ovárico poliquístico o problemas renales pueden aumentar el colesterol en la sangre. Niveles altos de hormonas femeninas aumentan o cambian los niveles de colesterol. Esto puede ocurrir en mujeres que toman anticonceptivos o estrógenos, o incluso durante el embarazo.
Los diuréticos, betabloqueadores y algunos antidepresivos y medicamentos para trastornos mentales severos también pueden elevar los niveles de colesterol.
Por otro lado, existen trastornos que se transmiten de padres a hijos que ocasionan niveles anormales de colesterol y triglicéridos. Ellos abarcan la hiperlipidemia familiar combinada, disbetalipoproteinemia, hipercolesterolemia o hipertrigliceridemia familiar.
El tabaquismo no causa niveles de colesterol más altos, pero puede reducir el colesterol HDL ("bueno"). También, la hipertensión arterial potencia la capacidad dañina del colesterol malo.
Existe una serie de alimentos que, de por sí, son especialmente nocivos para nuestro cuerpo, los cuales hacen aumentar los niveles de colesterol en la sangre. Fundamentalmente son aquellos ricos en grasas saturadas, las cuales proceden de la carne roja, de los aceites de palma y de coco, de las vísceras, y la mantequilla de cacao; los productos horneados comerciales, alimentos procesados, productos lácteos de leche entera.
Si se desea bajar el colesterol alto, se debe optar en especial por alimentos bajos en grasas saturadas o colesterol; evitar los alimentos fritos; preferir el aceite de oliva o aceites vegetales, como el de soya, girasol o maíz.
Sería conveniente añadir a la dieta alimentos ricos en fibra, como los cereales y cereales integrales, la avena, arroz, verduras y frutas, las legumbres y los vegetales, utilizar leche descremada o desnatada (en vez de entera). Limitar el consumo de huevos a 3 o 4 por semana. Además de los cambios en su alimentación y estilo de vida, quizá su médico le recete una estatina: el tipo de medicamento para reducir el colesterol más usado. Está la atorvastatina, lovastatina, pravastatina y simvastatina.
En todo caso, los cambios que realice deben ser permanentes, pues las personas que tienden a tener el colesterol alto es posible que se les vuelva a subir al no seguir las indicaciones médicas.









