Hace seis años, Balbino Batista, de 66 años, llegó a vivir a Don Bosco, en busca de la tranquilidad que andaba buscando y se siente feliz, porque este lugar le ofrece todo lo que necesita para vivir dignamente.
Antes de llegar a este barrio, vivía en el Sitio de Juan Díaz, donde era el dueño de una tienda y una bodega, las cuales tuvo que vender porque el lugar era muy peligroso.
Ahora de dueño de un negocio pasó a ser empleado en un pequeño restaurante llamado Lulu, ubicado en su nuevo barrio, sin embargo, es muy feliz, ya que siempre ha sido un hombre muy trabajador.
Este incansable y alegre hombre nació en Santiago de Veraguas, y aunque no pudo asistir a la escuela, porque sus padres eran muy pobres, se siente orgulloso porque aprendió a hacer de todo en la vida.
De su nueva vida en Don Bosco, le encanta que sus moradores son gente muy buena, amable y my educada. Además de que tiene un trabajo que le permite ganarse la vida de forma honrada.
De su nuevo hogar también le encanta que hay muchas iglesias, parques, escuelas, campos de juego y rutas de buses.
Ni hablar de los centros comerciales, las rutas de buses y de que es un área con mucho crecimiento económico.
Todas estos beneficios le han demostrado de que no se equivocó cuando decidió mudarse hacia este sector de la ciudad de Panamá.
Solo le pide a Dios que le siga dando salud para poder disfrutar de su barrio y trabajar como lo ha hecho hasta ahora.
Él sabe que con su trabajo aporta al desarrollo de su comunidad, también le ha servido para ganarse el respeto y la admiración de todos los que lo llegan a conocer, pues siempre tiene un trato amable y una sonrisa en el rostro.
Con personas como Balbino Batista, Don Bosco está creciendo y se está convirtiendo en un sitio ideal para las personas que llegan a vivir a ese lugar.









