El cronista Fernández de Oviedo, no se encontraba en la colonia cuando se realizó el descubrimiento del Mar del Sur, pues llegó pocos meses después a Santa María con la armada de Pedrarias y eso le permitió poder hablar con los españoles que pisaron por primera vez pisaron el océano Pacífico e informarse directamente con ellos, así tener en sus manos las actas que se levantaron de este trascedental descubrimiento.
Desde que Vasco Núñez de Balboa tuviera noticias de la existencia de otro mar situado en dirección sur, había tomado la firme decición de descubrirlo y ponerlo bajo la soberanía de la Corona española. Sólo esperaba el momento idóneo para realizar esa expedición que acabaría inmortalizándoles y por eso solicitaba continuamente la llegada de mil hombres, que le eran necesarios para realizar la hazaña.
Balboa pide apoyo
A mediados del año 1513 y viendo que los asuntos de la colonia estaban aparentemente tranquilos, decibió Balboa emprender la aventura que lo llevaría al Mar del Sur. Él no espero la llegada de los mil hombres que había solicitado para iniciar el viaje, se presume que la noticia puede encontrarse en las malas noticias que recibió de su amigo Zamudio, que le informó de la labor de zapa que contra él había realizado Enciso en la Corte y que el Rey estaba más que ofendido con el comportamiento.
Balboa escogió, como narró Herrera, s 190 hombres, los que físicamente mejor se encontraban, entre los pobladores de la colonia, para llevarlos consigo en su aventura.
Muchos historiadores no se explican esta elección de Balboa, que ya conocía perfectamente la climatología de esta región de Tierra Firme, el invierno tropical en vez de esperar a la estación seca en la que la marcha por estas tierras montañosas hubiera sido más sencilla.
Para Bartolomé de Las Casas, el aventurero Balboa estaba muy preocupado por las noticias que le llegaban de España, por ella quería redimirse ante el Rey con objeto de que le perdonaran su pasado.
El humanista italiano Pedro Mártir de Anglería se pregunta por los motivos que impulsaron a Balboa a acometer tan gigantesca empresa, a pesar de que estaba advertido de que necesitaría al menos mil hombres para poder atravesar las montañas que separaban los dos grandes mares.
Viaje de pocos días
Balboa, basándose en nociones básicas de estrategia, llegó al convencimiento que atravesar esas selvas y montañas en el mes de septiembre durante la época de lluvias era más fácil hacerlo con un puñado de hombres que con un ejército, ya que éste le exigiría una compleja intendencia, algo impensable dada la situación que, en cuanto a bastimentos, se encontraba la colonia darienita.
Vasco Núñez había calculado que, sin detenerse, conseguiría alcanzar el Mar del Sur en 10 días. Sin embargo, prefirió prolongar este tiempo en más de tres semanas, con objeto de poder llevar a cabo una serie de operaciones de apoyo y de intendencia que garantizaran el éxito y no perdería a ningún hombre.
Todo parece indicar que la cifra de 800 hombres que cita Fernández de Oviedo es exgaerada, ya que era del todo imposible que todos cupieran en un galeón y nueve canoas, además contrasta con la que dan otros cronistas de las Indias.









